La estadística es una ciencia con base matemática referente a la recolección, análisis e interpretación de datos, que busca explicar condiciones regulares en fenómenos de tipo
aleatorio. Es transversal a una amplia variedad de
disciplinas, desde la física hasta las
ciencias sociales, desde las
ciencias de la salud hasta el
control de calidad, y es usada para la toma de decisiones en áreas de
negocios e instituciones
gubernamentales.
La Estadística se divide en dos ramas:
La
estadística descriptiva, que se dedica a los métodos de recolección, descripción, visualización y resumen de datos originados a partir de los fenómenos en estudio. Los datos pueden ser resumidos numérica o gráficamente. Ejemplos básicos de
parámetros estadísticos son: la
media y la
desviación estándar. Algunos ejemplos gráficos son:
histograma,
pirámide poblacional,
clusters, etc.
La
inferencia estadística, que se dedica a la generación de los
modelos, inferencias y predicciones asociadas a los fenómenos en cuestión teniendo en cuenta la
aleatoriedad de las observaciones. Se usa para
modelar patrones en los datos y extraer inferencias acerca de la
población bajo estudio. Estas inferencias pueden tomar la forma de respuestas a preguntas si/no (
prueba de hipótesis), estimaciones de características numéricas (
estimación),
pronósticos de futuras observaciones, descripciones de asociación (
correlación) o modelamiento de relaciones entre variables (
análisis de regresión). Otras técnicas de
modelamiento incluyen
ANOVA,
series de tiempo y
minería de datos.
Ambas ramas (descriptiva e inferencial) comprenden la
estadística aplicada. Hay también una disciplina llamada
estadística matemática, la cual se refiere a las bases teóricas de la materia. La palabra estadísticas también se refiere al resultado de aplicar un algoritmo estadístico a un conjunto de datos, como en
estadísticas económicas,
estadísticas criminales, etc
Etimología
La palabra "estadística" procede del
latín statisticum collegium ("consejo de Estado") y de su derivado italiano statista ("hombre de Estado" o "político"). El término alemán Statistik, que fue primeramente introducido por
Gottfried Achenwall (1749), designaba originalmente el análisis de
datos del
Estado, es decir, "la ciencia del Estado" (también llamada "aritmética política" de su traducción directa del inglés). No fue hasta el siglo XIX cuando el término estadística adquirió el significado de recolectar y clasificar datos. Este concepto fue introducido por el inglés
John Sinclair.
En su origen, por tanto, la estadística estuvo asociada a datos, a ser utilizados por el gobierno y cuerpos administrativos (a menudo centralizados). La colección de datos acerca de estados y localidades continúa ampliamente a través de los servicios de estadística nacionales e internacionales. En particular, los
censos suministran información regular acerca de la
población.
Desde los comienzos de la civilización han existido formas sencillas de estadística, pues ya se utilizaban representaciones gráficas y otros símbolos en pieles, rocas, palos de madera y paredes de cuevas para contar el número de personas, animales o ciertas cosas. Hacia el año 3000 a. C. los babilónicos usaban ya pequeñas tablillas de arcilla para recopilar datos en tablas sobre la producción agrícola y de los géneros vendidos o cambiados mediante trueque. Los egipcios analizaban los datos de la población y la renta del país mucho antes de construir las pirámides en el siglo XI a. C. Los libros bíblicos de
Números y Crónicas incluyen, en algunas partes, trabajos de estadística. El primero contiene dos censos de la población de
Israel y el segundo describe el bienestar material de las diversas
tribus judías. En
China existían registros numéricos similares con anterioridad al año 2000 a. C. Los griegos clásicos realizaban censos cuya información se utilizaba hacia el 594 a. C. para cobrar
impuestos.